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    !Bienvenidos a esta página web!

    Este relato de nuestro viaje al Perú durante el verano septentrional del año 2006 es una manera de compartir nuestra experiencia con ustedes, y de poder mostrar al mundo, mediante nuestras fotos y mapas, la belleza de un país cuyo legado histórico es tan magnificente como la diversidad de sus paisajes. Esperamos que la lectura de este diario, que cubre la primera parte de nuestro itinerario, les dará el gusto de viajar y de aprender un poco más sobre otras civilizaciones.

    Nosotros somos de Montreal. Escríbannos con sus comentarios. Muchas gracias.

    3 de Julio de 2006

    Después de pasar tres días descubriendo Lima, la capital del Perú, y de reencontrarnos con parte de nuestra familia paterna, nos preparamos para dirigirnos al Cusco, la Antigua capital del Imperio de los Incas. El vuelo estaba previsto a las 8 de la mañana, pero al llegar al aeropuerto nos informan de un retardo de media hora en nuestro vuelo. Nosotros volaremos en StarPeru, una compañía que trata de ubicarse como un fuerte competidor de LAN-Peru gracias a su promoción de US $ 199.00 por un viaje de ida y vuelta Lima-Cusco durante la estación alta. Mientras esperamos nos paseamos por la terminal del aeropuerto Jorge Chávez. El edificio es moderno, adecuado, con grandes paneles publicitarios y boutiques. Giuliano compró una bandera peruana de recuerdo y Guillaume una revista de tiras cómicas de Condorito para pasar el tiempo. El vuelo dura casi una hora, el tiempo suficiente para ver cómo un vasto paisaje desértico se transforma en enormes montañas con picos mas elevados que las nubes. Hasta pueden verse carreteras y pueblos que parecieran estar perdidos en un terreno hecho de profundas y áridas fracturas. Para evitar el frecuente mal de altura, tomamos una tableta de Sorochepil durante el vuelo, una recomendación universal.


    Una vista desde el avión rumbo al Cusco

    Llegamos al Cusco a las 9:38 a.m. Marcos, un amigo de la familia, nos recibe calurosamente y nos anuncia que el será nuestro guía durante nuestro descubrimiento del Cusco y del Valle Sagrado de los Incas. El conduce una camioneta Mitsubishi 4x4 con motor diesel. Además de Marcos, somos cinco pasajeros: Giuliano, Guillaume, Yoandra, Jorge y Pierre. Marcos nos lleva al centro de la ciudad, donde todo es diferente de Lima, incluyendo el cielo de un azul profundo y sin nubes. La mayor parte de las edificaciones están techadas con tejas de barro cocido. Es de notar en las consrucciones muchos vestigios de la España colonial sobre una infraestructura sólida de piedra que ciertamente es de factura inca. Las calles son estrechas y tienen pavimento de piedra. Nos alojamos en un pequeño hotel, el “Eureka”, que queda en la calle Chiwanpata, en el barrio de San Blas. Nos reciben con un “mate de coca”, una infusion de hoja de coca, símbolo de cordialidad y remedio eficaz para combatir el mal de altura. Tras una hora de reposo, salimos de paseo al centro de la ciudad. El hotel no está lejos de la Plaza de Armas, donde encontramos dos magníficas iglesias de estilo colonial: la Catedral, y la Compañía de Jesús, por desventura edificadas destruyendo palacios de la civilización Inca.

    CUSCO


    La catedral del Cusco

    Recorremos las encantadoras callejuelas que suben y bajan a veces rectas y evitando los vehículos que parecen no tener respeto alguno por los peatones. En algunas partes no hay veredas o son estrechas y debemos bajar a la calzada. La gente sonríe y muchos de ellos son pequeños comerciantes que nos abordan con sus productos artesanales para tratar de vendernos algo. Son muy tenaces y nos llaman «papito» o «papacho» o «señorcito», suerte de diminutivos amistosos con los que intentan incitarnos a comprar sus productos. A la par, evaluamos los restoranes pues hace rato que es hora de almorzar. Los precios varían mucho por su menú completo: entre US $ 1.50 y $ 6.00 (de 5 a 20 soles). Finalmente, encontramos uno llamado «Mamacha» en la cale Waynapata. El menu cuesta $ 2.00 y viene con una «sopa a la minuta», un plato fuerte con arroz, papas fritas y carne de res llamado «lomo saltado» y una taza de «mate de coca». !Un buen trato!


    El centro de la ciudad de Cusco

    Después de comer, nos dirigimos al Mercado central atravesando una vez más la Plaza de Armas para tomar por la calle Santa Clara que se dirige al sur-oeste de la ciudad. Ante nosotros se levanta una gran portada con tres arcos y un personaje religioso que lo corona, rodeado de esculturas de cóndores. Cruzamos la portada y minutos después nos encontramos con el mercado central a la izquierda y la iglesia de San Pedro al frente. Entramos al mercado buscando hojas de coca. Hay largas hileras de puestos con alimentos de muchas clases. Las vendedoras nos llaman sin cesar para ofrecernos un vaso de jugo fresco, pero es inútil, pues venimos de comer y beber. Hay igualmente un vasto surtido de cereales de todos los colores incluyendo gran variedad de granos de maíz. Encontramos de todo: pan, legumbres, queso, carne, etc. pero no las hojas de coca. Percibiendo nuestro imprudente recorrido, dos jóvenes policías nos abordan de pronto para advertirnos del peligro de caminar desprevenidamente con nuestras cámaras fotográficas en bandolera y sin estuche de protección. El barrio del Mercado no es del todo seguro y los policías nos explican los métodos que usan los ladrones para apoderarse de los apartos o de los bolsos de mano. Lanzan agua al rostro de los turistas y a veces hasta les escupen para crear un efecto de sorpresa. Mientras que el turista se limpia, los ladrones arrancan su botín. Cuando les dijimos que buscábamos hojas de coca, los policías nos llevan a una tienda fuera del mercado donde las hojas se venden por kilo; unos cuantos gramos bastarán.


    La cuesta de San Blas

    En seguida, visitamos un Mercado de productos artesanales donde Pierre compra un sueter o chompa en lana de alpaca a treinta soles tras largo regateo. En Perú el regateo es la regla. Aunque todos los precios son transables, ello depende del vendedor. Regresamos al hotel para un descanso de un par de horas, como recomendó Marcos. Después salimos para comer en un restaurante de la Plaza de Arnmas que vimos al mediodía. Se llama “El Emperador”; el menú es abundante y cuesta quince soles. Tenemos una mesa sobre el balcón, frente a la Plaza de Armas, con una formidable vista. Unos músicos se acercan tocando aires típicos de los Andes y Pierre toma muchas fotos. La comida es Buena y el vino también. Jorge sale un momento para encontrarse con Marcos, que nos espera en el hotel para llevarnos por una visita guíada de la ciudad de noche. Subimos a una colina cerca de Sacsayhuamán para ver el “cristo Blanco”. La vista del Cusco es magnífica y se pueden notar las distintas iglesias de la ciudad: La Merced, San Francisco, San Pedro, Belen, San Cristobal, Santa Ana, El Triunfo. Las luces de la ciudad no son demasiado fuertes y permiten escrutar el cielo a la busca de estrellas. Regresamos al hotel cruzando toda la ciudad a las 22:00 horas.


    Mapa de los alrededores del Cusco

    4 de Julio de 2006

    La noche es dulce y tranquila en el Cusco, aunque algo fría. El desayuno del hotel se compone de huevos hervidos acompañados de una ensalada de frutas y un mate de coca. A las 9 de la mañana llegan Tito y Giuliana acompañados de Marcos. Ellos vienen del aeropuerto para instalarse en el mismo hotel. La aventura en el Cusco recién comienza. Marcos nos lleva a las ruinas de Sacsayhuamán. Pagamos setenta soles por el billete turístico de entradas múltiples. La entrada a las ruinas es impresionante. Ante un gran espacio abierto se alzan tres hileras de enormes piedras dispuestas en zigzag sobre tres niveles diferentes. Cada hilera está compuesta de un conjunto de enormes bloques labrados que encajan entre sí con gran perfección y sin mortero alguno. Una guía nos ofrece sus servicios en el lugar, lo que aceptamos

    SACSAYHUMAN


    Frente a los enormes bloques labrados y ensamblados de Sacsayhuamán

    Nuestra guía nos explica que Sacsayhuamán no es una fortaleza como creyeron los españoles, sinó un lugar de culto y que el nombre en lengua quechua significa «águila satisfecha». También nos dice que la ciudad del Cusco se llamaba originalmente «Qosqo» y que ella habría sido construída según la forma de un puma del cual la cabeza era Sacsayhuamán (al norte) y donde el Coricancha (al centro) era la parte genital. Ella nos cuenta que las hileras de piedra representaban los dientes del puma, mientras que la torre circular en la cima de la colina era el ojo. Mientras subimos hacia la cumbre, aprendemos un poco mas sobre las piedras utilizadas en Sacsayhuamán: su origen, sus formas, las teorías sobre los métodos para labrar estas piedras de múltiples ángulos, las técnicas para transportarlas y las formas tan caprichosas con las que encajan. Estamos muy impresionados por estos trabajos casi incomprensibles y tan fascinantes.


    Mapa de Sacsayhuamán

    Una vez en la cumbre, todo lo que queda de la torre principal «Muyucmarca» son los cimientos. Esta habría estado compuesta de tres muros circulares y concéntricos sobre cuatro niveles: un reservorio de agua, un almacén de comida, un depósito de armas y un templo al dios Sol. Observamos los restos de otras dos torres de base cuadrada: «Paucamarca», dedicada a funciones religiosas, y «Sullamarca» la guarnició?n. La vista del Cusco desde la cumbre es notable. Para terminar la visita, descendemos los contrafuertes del lado Este unidos por escaleras y puertas trapezoidales. La guía nos habla del culto inca por el reino animal y por la trilogía de la vida: el futuro, el presente y el pasado, representados por el condor, el puma y la serpiente que al asociarlos con sus hábitats tendremos el cielo, la tierra y el mundo subterráneo.


    Los restos de la torre "Muyucmarca"

    Hacia el horizonte, en direccin Sur-Este, puede verse la cordillera de los Andes coronada por el Ausangate (6,373 metros) que es el pico mas representative de los alrededores del Cusco. Dejamos Sacsayhuamán para pasearnos por las inmediaciones y nos encontramos frente una explanada con una especie de enorme piscina circular con asientos labrados en las piedras. También hallamos un largo tunel totalmente obscuro y estrecho que atravezamos tanteando con la mano derecha la pared para no perder el camino, y utilizando la mano izquierda hacia arriba y adelante para evitar golpearnos la cabeza con imprevisibles estalagmitas.


    La puerta “Rumi Punku" al Este del complejo

    En seguida, Marcos nos lleva a Tambomachay, donde se encuentran los Baños del Inca, que es un lugar arqueológico de culto al agua. Está construído al pie de una montaña con piedras finamente labradas. Tres acueductos llevan hasta los baños las aguas provenientes de fuentes subterráneas. El origen de ellas es desconocido. El lugar está rodeado de colinas suaves que ofrecen a los visitantes una atmósfera de tranquilidad. Son de notar que hay muchos productos artesanales esparcidos sobre tapices al borde del camino de acceso, pero desgraciadamente, todos los vendedores están ausentes.


    Tambomachay o los baños del Inca

    En seguida, partimos hacia Quenqo, el «laberinto», un sanctuario inca tallado en una gran roca calcárea con la escultura de un intihuatana para medir el tiempo y otras figuras utilizadas probablemente en ritos religiosos. La roca está atravesada por túneles con altares probablemente ceremoniales. El anfiteatro adyacente a la roca es semi-circular, con diecinueve asientos que enfrentan un gran bloque amorfo cuya sombra, proyectada sobre el santuario se convertiría en la silueta de un puma el día del solsticio de invierno en el hemisferio sur (el 21 de junio).


    Patio semi-circular de Qenqo con el bloque "puma"

    Luego, partimos hacia otro sitio arqueológico: Puca Pucara. Este edificio se levanta en la cumbre de una colina como un punto de vigilancia. El nombre de Puca Pucara quiere decir fortaleza roja en Quechua y esto viene del hecho que las torres y terrazas han sido construidas con piedras rojizas. A las 14:00 horas retornamos al Cusco para primero disfrutar de la vista panorámica de la ciudad que se ofrece desde un salon del restaurand donde vamos almorzar. Marcos recomienda la sopa “chairo” que acabará siendo nuestra sopa preferida.


    Vista de Puca Pucara

    Una vez en el hotel, descansamos antes de ir a visitar el Templo del Sol o Qoriqancha, «Corral del Oro». Este era el templo mas sagrado del Imperio de los Incas. Está en el centro de la ciudad del Cusco; este edificio era el major decorado entre todos. Los muros estaban cubiertos con láminas de oro que los españoles arrancaron de las paredes cuando la conquista del Perú. Se dice que tenía un jardín central en el que todas las estatuas eran de oro macizo. Hoy subsisten poco mas que los cimientos de piedra finamene labrada que han servido de base a la construcción de la Iglesia de Santo Domingo. Quedan igualmente algunas cámaras de arquitectura trapezoidal. Hallamos también diversas terrazas que pertenecieron a los templos de dioses como el Inti, el dios sol; Quilla, la diosa luna; Illapa, el dios Rayo; Kuychi, el dios arco iris, y otros. En el sector colonial, visitamos la pinacoteca, dónde encontramos cuadros y esculturas de la escuela cusqueña. Mas tarde visitamos una iglesia de estilo barroco: La Merced. Ella está decorada con numerosas esculturas y pinturas de arte colonial. Después de una jornada repleta de eventos, nos vamos a recorrer el «Centro Artesanal de Cusco» donde compramos muchos recuerdos: pumas, trilogías, suéteres, sombreros, etc. siempre aplicando el regateo. Después, Marcos nos lleva con amigos para asegurar los tickets para Macchu Picchu. A las nueve de la noche retornamos una vez mas a la Plaza de Armas para pasear, contemplar los edificios iluminados y regresar al café Ayllu para comer. Los adultos del grupo degustan una bebida alcoholizada con pisco, llamada «ponche de leche», con un sandwich mientras que los niños toman el acostumbrado «mate de coca».


    Galería de la Pinacoteca del Coricancha o Templo del Sol

    5 de Julio de 2006

    Nos despertamos a las 4:30 de la mañana para tomar el desayuno que no estaba previsto pero que apreciamos en gran medida. A las 5:20 llega Rafael para llevarnos a la estación San Pedro. La partida está prevista a las 6:00 a.m. Hay mucha gente, pero no tenemos problema para instalarnos en nuestro vagón. El vetusto tren es halado por una locomotora diesel; está pintado por fuera en azul. Los rieles son mas estrechos que aquellos a los que estamos habituados. Dejamos la estación a la hora prevista. El tren se balancea de izquierda a derecha como meciéndonos y chirriando de tiempo en tiempo. Hace frío, tal vez cero grados en el exterior. El tren hace zigzags para subir pesadamente la montaña. Atravesamos barrios pobres de la ciudad. Las casas están esparcidas sobre las laderas y el aceso a ellas parece limitado a largas y empinadas escaleras. Nos alejamos del Cusco para cruzar tierras cultivadas que acaricia la luz de una mañana soleada. El paisaje es bello, con muchas tonalidades de amarillo castaño. Observamos a los escolares que marchan al pie de los campos; parecen estar habituados a este frío seco porque sus movimientos son ligeros. Tras una hora y media de ruta, se aprecia hacia el Oeste la impresionante vista piramidal del Salcantay (6,271 metros), el segundo pico más alto de la region. Los valles transversales se suceden uno tras otro. A las 9:45 notamos que la vegetación se vuelve más densa y verde. Nos detenemos en el kilómetro 104 en Ollantaytambo. Una voz anuncia gritando: «Camino del Inca», «Inca Trail». Es el punto de partida del camino a pie hacia Macchu Picchu. Un panel indica: «Camino Sagrado». Después volvemos a partir para una hora y media siguiendo el río sagrado: el Urubamba.


    Nevado Salcantay visto desde el tren hacia Machu Picchu

    A las 10:35 llegamos a Aguas Calientes, pueblo que es la terminal de los trenes antes de subir a Machu Picchu, que está situada a 2,350 metros. Allí subimos a un bus para encontrarnos con la ciudadela. A las 11:09, finalmente llegamos: Machu Picchu! «Esta es la cosa más bella que jamás he en mi vida» dice Guillaume.


    Mapa de Machu Picchu y de Huayna Picchu

    MACHU PICCHU


    Ciudadela de Macchu Picchu

    La vista es majestuosa y el conjunto parece estar en armonía con el medio ambiente. Una vez en la entrada esperamos a nuestra guía, pero ella se retrasa con otros turistas. Finalmente, decidimos partir sin ella para aprovechar del magnífico clima como del tiempo. Pierre, Tito y Guiliana parten hacia el sur, mientras que Jorge, Yoandra, Guillaume et Giuliano se dirigen hacia el norte. Vamos descubriendo los diferentes sectores de la ciudadela. Al sur está el sector agrícola con sus largas terrazas o andenes escalonados a lo largo del cerro y con un ingenioso sistema de irrigación con canales en zigzag. Al norte está el sector de la Roca Sagrada y el acceso al Huayna Picchu. Hacia el oeste se encuentra el Templo del Sol, el palacio del inca, el templo principal y el Intihuatana «dode se amarra el sol»


    Mapa de la ciudadela de Macchu Picchu

    Hacia el Este se encuentra el sector urbano con el barrio de las fuentes, las prisiones, la zona industrial y el templo de las tres portadas o Casa de las Vírgenes del Sol. Recorremos ávidamente las callejuelas y las escaleras del sector oeste contemplando los vestigios e imaginando cómo era la vida entonces. Las construcciones son de un estilo similar a las que se ven en Cusco. Los muros están compuestos de piedras perfectamente ajustadas. Se nota un pulido más fino y un trabajo mas elaborado en los templos y las casas principales. Llegamos al barranco del lado este y enrumbamos por las terrazas que suben hasta el Intihuatana. Tienen el mismo equilibrio armonioso entre la naturaleza y la edificación. Subimos al punto más elevado de la ciudadela donde está el Intihuatana. Es un hito esculpido en un solo bloque de granito que servía para notar los solsticios y medir el tiempo. La gente dice que tocando la piedra uno puede cargarse de energía; lo hacemos.


    Terrazas frente al Intihuatana

    Enseguida, descendemos por una larga escalera que nos lleva a la llamada Plaza Principal, donde el verdor del césped rodeado de los edificios de piedra crea un ambiente de serenidad y tranquilidad. Mas hacia el norte encontramos la Roca Sagrada, un monolito de superficie lisa, apoyado sobre un pedestal de piedra; se asemeja vagamente al puma protector que los Incas veneraban. Detrás de este monumento se halla el sendero que lleva al Huayna Picchu. Hay que registrarse a la entrada por las dos horas de escalada, pero no es obligatorio hacerlo para subir a la pequeña colina a la derecha. Giuliano, Yoandra y Jorge se deciden por la segunda opción.


    La Roca Sagrada

    Los otros miembros de nuestra expedición se quedan en la ciudadela. El camino de la pequeña colina es muy escarpado y tras algunos minutos de marcha una gran edificación de piedra se levanta sobre un promontorio desde el cual se domina el Putucusi o «la montaña feliz» que da frente a Macchu Picchu, y la quebrada que se precipita directamente hacia el río Urubamba. Después de quince minutos, arribamos a la cima, dónde ellos son recompensados con la imponente vista panorámica de la ciudadela y del Intihuatana con las terrazas de su entorno.


    Vista de la ciudadela y del sector agrícola al fondo

    La bajada es algo más peligrosa que la subida. De regreso en la ciudadela notamos la ausencia de Guillaume y partimos en su búsqueda en dos grupos. Visitamos esta vez el lado este donde se encuentran los sectores urbano e industrial. Con tantas escaleras estrechas que circundan los edificios el lugar se parece a un laberinto. Una vez mas intentamos transportarnos en el tiempo para imaginar los antiguos aldeanos y los trabajadores. Uno de los edificios contiene dos tazones cóncavos de piedra labrada posiblemente empleados como morteros.


    Sector Industrial

    Las habitaciones se vuelven mas pequeñas cerca de un farallón y la arquitectura se torna menos elaborada. El precipicio que bordea el meandro del río Urubamba está igualmente acondicionado con más terrazas. El detalle principal en este sector es la Piedra del Cóndor donde el cuello pico y el collar emplumado están esculpidos en la roca plana sobre el suelo.


    Construccion al borde del farallón del lado Este

    AAntes de volver a la calle de las fuentes, nos encontramos con Guillaume que había sido avisado por Yoandra que lo buscábamos. La calle tiene gradas y se compone de una serie de pequeños estanques los unos a continuación de los otros y unidos por una canalización construída entre las piedras. La frescura que emana nos alivia del calor. Nos agradaría quedarnos un poco mas de tiempo en la ciudadela, pero el tren de regreso está previsto para las 3:45 p.m.


    Plaza Principal

    Nos alejamos del lugar para descender a «Aguas Calientes», donde los adultos tomamos una cerveza «Cuzqueña» y los niños beben Inka kola, una soda peruana. Estamos cansados pero muy contentos de nuestra experiencia. Dejamos la estación a las 3:55 de la tarde en el coche «E». En la ruta, Pierre y Jorge intentan tomar una foto de uno de los más bellos nevados, sin conseguirlo. La noche cae rápidamente y contemplamos en el cielo la “Cruz del Sur” por primera vez. A las 7:30 llegamos a la estación de Poroy donde bajamos para tomar la camioneta de Rafael y volver más rápido al Cusco. Esta opción nos permite ahorrar casi una hora de viaje en tren. Cruzamos el barrio de Santa Ana con sus calles sinuosas repletas de sombras. Antes de llegar al hotel, Rafael recomienda el restaurant «Sabores del Inca» para la cena. Una vez más optamos por la sopa «chairo», un tanto diferente esta vez pero igual de buena! Terminada la comida, entramos a un café Internet para revisar nuestros mensajes.

    VALLE SAGRADO


    Valle Sagrado de los Incas

    6 de Julio de 2006

    Marcos llega al hotel a las 9:45. Hoy y mañana descubriremos el «Valle Sagrado de los Incas». Salimos rumbo a Pisac, un pueblo arqueológico que se encuentra al norte del Cusco. A las 10:20 estamos cerca de Qorao, donde el Valle Sagrado se abre ante nosotros; la vista es impresionante.


    Mapa del Valle Sagrado de los Incas

    El valle está rodeado de montañas de colores amarronados donde las montañas hacen fuerte contraste con los terrenos cultivados mas bien dorados y que se extienden a lo largo del río Urubamba (que se llamará Vilcanota a partir del pueblo Huayllabamba). En esta época del año el río está bajo. Marcos nos avisa que la subida y la bajada hacia las ruinas tomarán casi una hora. El nos deja al borde de la ruta y empezamos la subida a pie. Guillaume toma un camino a lo largo de un riachuelo apacible a la búsqueda del cementerio inca o «Tantana Marka»; después de algunos minutos retornamos sobre nuestros pasos pues las tumbas están sobre la ladera de enfrente.

    PISAC


    Vista de los andenes de Pisac

    El recinto arqueológico de Pisac comprende muchos edificios y sectores, notablemente el gran sistema de terrazas de cultivo y el Pisaqa con su templo del Sol y el Intihuatana, el calendario solar esculpido en roca. Los muros de las edificaciones están hechos de la notable albañilería inca de piedras labradas y pulidas. Desde lo alto de las ruinas admiramos toda la belleza panorámica del valle y el pueblo de Pisac.


    Mapa del recinto arqueológico de Pisac

    En nuestro recorido, hallamos puentes, túneles, acueductos y hasta edificios que se acoplan al terreno como si fueran parte de las montañas. La pendiente es a veces muy empinada pero siempre hay un sendero a seguir. Guillaume y Giuliano intentan varios caminos entre las ruinas subiendo y bajando infatigablemente. Aguilas o gavilanes planean en círculos por encima de nosotros, muy cerca. El aire es fresco y puro. Finalmente enrumbamos por un sendero a lo largo de las terrazas que nos lleva al punto acordado con Marcos.


    Sector escarpado del barrio de Q'allaqasa en Pisac

    Marcos se ve un tanto apremiado pues aún nos queda la mayor parte del recorrido. Antes de dejar el lugar para bajar hasta Pisac, compramos un buen jugo de naranja fresco por 0.50 soles de una vendedora ambulante. En Pisac hay un gran Mercado artesanal muy colorido (tejidos, ceramios, esculturas, etc.) donde nos quedamos sólo una media hora desafortunadamente. De allí partimos hacia el oeste en búsqueda de un restaurant.


    La albañilería perfecta de "Pisaqa"

    Sobre el camino hacemos una breve parada para visitar la casa que Marcos está en tren de construer en Lamy: es una construcción de adobe de dos pisos con un terreno grande atrás que servirá de huerto. A las 2:35 llegamos a Calca para tomar una sopa «chairo» en el restaurant del «Hostal Pitusiray». Simplemente, una delicia.


    La sopa "Chairo"

    De inmediato partimos hacia Ollantaytambo para aprovechar la luz del día porque aquí el sol se oculta temprano. Atravesamos los pueblos de Yucay, Urubamba y Yanahura

    OLLANTAYTAMBO


    Delante de la fortaleza de Ollantaytambo

    A las 16:00 estamos delante de las impresionantes terrazas empinadas de Ollantaytambo. Se dice que este lugar era un gran complejo urbano, militar y religioso. Subir las escaleras y las terrazas requiere de un serio esfuerzo, el ritmo se reduce con rapidez. En la parte superior se encuentran los restos del templo del Sol inacabado y sus enormes monolitos de color rojizo que pesan decenas de toneladas. Están ensamblados con tal perfección que nos preguntamos, asombrados, como los Incas hicieron para subir tan grandes bloques hasta esas alturas.


    Mapa de Ollantaytambo

    Nuestra escalada prosigue detrás del complejo. Tito, Guillaume et Giuliano se alejan siguiendo un sendero montañoso, mientras que Pierre, Yoandra y Jorge suben hacia el edificio más elevado. Con la caída del sol, la vista del valle es espectacular. Al bajar, Tito y Pierre toman el camino de la izquierda rodeando la montaña y los restos incas mientras que nosotros preferimos las escaleras.


    Monolitos que pesan decenas de toneladas

    Por hoy, es ya demasiado tarde para visitar Chincheros. Regresamos al Cusco para aterrizar directamente en un restaurant «trujillano» y degustar platos del norte peruano. Tras la comida, Marcos nos lleva a su casa para conocer a su familia y tomar una cordial copa de vino.

    TIPON


    Las terrazas de cultivo de Tipon

    7 de Julio de 2006

    El desayuno es copioso con huevos hervidos y salchicha preparados por Benchi, la joven que en el hotel está a cargo de la cocina. Luego, a las 8:09 salimos con rumbo a una locación arqueológica llamada Tipón que está hacia el Sur-Este de Cusco. El lugar es verdaderamente un conjunto de enormes terrazas agrícolas emplazadas a la entrada de una cuenca y que ha transformado su morfología. Las terrazas se escalonan desde la mas grande a la mas pequeña, en la cual encontramos una fuente central que sirve para distribuir el agua.


    Fuente de distribución del agua

    El sistema de irrigación consiste en un grupo de canaletas de riego verticals y horizontales. Para pasar de una terraza a la otra optamos por un tipo de escalera contruída de piedras alargadas y empotradas en los muros. Dos trabajadores, que se encuentran en el lugar, nos explican que las aguas son recuperadas del deshielo de las montañas y de la lluvia por medio de una red extensa de canaletas de piedra labrada y de fondo redondeado.


    Canaletas de riego y escaleras empotradas

    Subimos por la ladera de la izquierda para contemplar mejor el paisaje que nos ofrece tranquilidad y frescura. Al pie del camino vemos unas flores rojas en forma de trompeta: son «cantutas», la flor nacional del Peru.


    La cantuta, flor nacional del Perú

    ATras una buena caminata, dejamos este magnífico lugar para ir más hacia el Sur y visitar las ruinas de una cultura pre-inca. El lugar arqueológico se llama «Pikillacta», nombre que significa “ciudad de las pulgas”.

    PIKILLACTA


    Parte del muro que circunda al pueblo de Pikillacta

    Aquí encontramos los restos de edificios alrededor de una gran explanada y murallas de mas de cuatro metros de alto. Los muros están hechos con piedras semilabradas y unidas entre sí con un mortero de tierra roja arcillosa.


    Mapa de de la ciudad de Pikillacta

    Las calles y las viviendas están dispuestas con un trazado en damero. El villorio está rodeado de una gran muralla con una plataforma larga a la que se puede acceder y apreciar el excelente trabajo de este pueblo precolombino.


    Explanada delante de los depósitos

    No muy lejos de Pikillacta, nos detenemos ante una imponente construcción inca que habría sido probablemente una puerta de entrada al Cusco.


    Puerta de entrada al Cusco cerca de Pikillacta

    Continuamos enseguida hacia el sur hasta el pueblo de Andahuaylillas donde se halla la célebre iglesia de San Pedro de Andahuaylillas que fue construída en el siglo XVI por los Jesuitas. Se le conoce como la “Capilla Sixtina de América" porque el interior está totalmente decorado con murales al fresco bien conservados. El cieloraso está pintado con formas geométricas y con flores cubiertas en pan de oro. Los altars y retablos son de madera tallada y dorada: la belleza del conjunto es sorprendente.


    Decorado a la entrada de la iglesia de Andahuaylillas

    Enseguida, visitamos otra pequeña iglesia interesante en Huaro. Sobre la plaza principal, hay también una iglesia con frescos que muestran escenas religiosas cristianas. Se ven curas, monjes, pescadores, diablos y los muchos tipos de castigos. En el piso superior, hay un órgano barroco que al parecer data del siglo XVII. Esta iglesia como muchas otras iglesias de esta parte del Perú fue edificada sobre un antiguo sitio inca.


    Interior de la iglesia de Huaro

    Saliendo de la iglesia cruzamos la plaza para visitar un pequeño museo que consta de una sola sala; allí encontramos muchas piedras grabadas con figuras en bajo relieve a manera de signos criptográficos. El responsable nos explica el significado de algunos diseños y nos habla del misterio que rodea la procedencia de estas piezas. También encontramos la momia de una joven de 14 años cuyo cráneo fue deformado desde su infancia.


    Iglesia de Huaro

    Dejamos Huaro para regresar sobre nuestros pasos en dirección a Chincheros. Paramos para almorzar en un villorio llamado Saylla donde ordenamos cuyes a la parrilla sazonado con pimiento rojo relleno, especialidad del restaurante «la Quinta de Don Tomás». Muy bueno, sobretodo la sazón.


    Nevados Chicon, Sahuisaray y Pitusiray

    Cerca de las 3:15 volemos a meternos en ruta. Poco antes de llegar a Chincheros contemplamos tres grandes nevados: el Chicón (5,530 m), el Sahuisaray (5,720 m) y el Pitusiray (5,750 m). Chincheros es un encantador pueblo construído sobre los cimientos de una antigua ciudad inca. El templo español está directamente contruído sobre los vestigios del templo inca.

    CHINCHEROS


    Explanada que muestra la cimentación inca y la iglesia colonial

    Es destacable el contraste de los muros blancos sobre la infraestructura de albañilería de piedra. Subimos hacia la iglesia colonial y el Mercado artesanal. El pueblo se ve casi vacío, pero al cruzar la plaza central somos abordados por niños que nos ofrecen recuerdos. Estamos impresionados y encantados por su astucia y esfuerzo para vender.


    La subida hacia el recinto arqueológico

    Ellos se desenvuelven en varias lenguas y están al corriente de los presidentes de casi todos los países. Van a la escuela en la mañana y trabajan en las tardes colaborando así con los padres que tejen sobre una explanada junto a la plaza .Finalmente compramos muchos recuerdos pero siempre regateando. Al concluir nuestro recorrido, Maridol, una niña de 9 años que carga a su hermano Eliseo de 7 meses sobre su espalda viene para agradecernos que hayamos visitado su pueblo.


    Maridol y su hermanito Eliseo

    De regreso al Cusco los adultos decidimos ir al teatro de «Arte Nativo» para asistir a un espectáculo de danzas típicas de la región entre las 7:00 y las 8:00 p.m. mientras que los demás quedamos en el hotel a descansar. A las 9:00 de la noche estamos todos sentados alrededor de una mesa para la cena en un restaurante popular llamado «Etapoy»,. Esta vez tenemos un platillo peruano con brochetas de corazón de res: «anticuchos con papas fritas». Nuestro regreso a Lima está previsto para mañana a las 9:40 a.m.

    GALERIE DE ARTE

    Tesoros áureos de las culturas Inca, Mochica y Chimú
    Cuchillo ceremonial Mona Lisa Vaso ceremonial Senor de Sipan
    Sipan mask Bracelet Moche Sipan mask Kero Chimu
    Objetos de cerámica de Nazca, Chimú y Mochica
    Vase de la culture Nazca Vase de la culture Nazca Vase de la culture Nazca Vase de la culture Nazca
    Vase de la culture Chimu Vase de la culture Chimu Vase de la culture Chimu Vase de la culture Chimu
    Vase de la culture Mochica Vase de la culture Mochica Vase de la culture Mochica Vase de la culture Mochica
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